Cuento infantil: Ratón se va de… vacaperez

Cuento infantil: Ratón se va de… vacaperez

cuento infantilQue el ratón Pérez existe lo sabe todo el mundo, pero lo que no sabemos es lo cansado que esta de trabajar, cada una de las noches durante todos los días, desde que se hizo cargo de aquel puesto, tan requerido como deseado entre todos los ratones del mundo. “Que no es cualquier cosa ser el mismísimo ratón Pérez, no os podéis imaginar lo peligroso que es salir por la noche, con una saca llena de monedas, y no precisamente porque te vayan a asaltar en mitad de la noche unos ladrones, por eso… precisamente ¡no lo es!, pero ya  sabemos que los gatos cazan por las noches, y ahí estoy… ¡Yo! Cargando con la saca, y pensartodos que no vuelvo de vacío, que tantos dientes vuelvo a traer cargados como monedas llevaba, y todo esto subiendo y bajando por los tejados, las azoteas, trepando por los desagües… ¡que no es cualquier cosa ser el mismísimo ratón Pérez! Otra cosa también digo y no es otra que mi esfuerzo queda bien recompensado, saber cuantísimo me quieren los niños, es recompensa más que suficiente” estas y no otras son las palabras que recoge la revista…”Los seres más queridos” en su número quince mil del mes de Enero, en la entrevista que se le hacía al preferido por los niños en aquel momento. Pero de eso hace ya mucho tiempo… ¿verdad ratón?

Le preguntó Liliana corresponsal del matinal, se había encontrado a ratón mordisqueando un queso en un rincón de la plaza Mayor de Madrid, y aprovechó la ocasión para sacar partido alescándalo que se había montado entorno al ratón Pérez.

 El Hada de los dientes, el Angelito, Mari la del tejado y La Ardilla de los dientes seguían aquella entrevista sin pestañear. Liliana insistió en su pregunta, todo el mundo quería una respuesta, ratón pasó su mano perfilando uno de sus bigotes, cimbreó el hocico y contestó…

-¡De eso hace ya mucho tiempo! En efecto…

-Y…díganos… ¿Qué hace ahora que ya no trabaja de ratón Pérez?

-Estoy en lo que he denominado…”Vaca Pérez”

-¿Qué es eso exactamente?

-Pues exactamente es… lo que claramente quiere decir, estoy… ¡de vacaciones! ¿Le importa acaso?

-Pues claro que me importa a… ¡mi! Y a todos los niños del mundo

Ratón movió sus bigotes rítmicamente con su nariz, se atusó nuevamente los bigotes con las manos, se dio media vuelta y prosiguió con el mordisqueo de aquel pedacito de queso.

El Hada de los dientes apagó el televisor indignadísima, miro a sus colegas y les propuso hacer algo para solucionar aquel desavisado.

-¡Queridos colegas! No podemos permitir que en nuestro gremio se haga semejante barbaridad, acaso hemos dejado nosotros de realizar nuestra labor un solo día de nuestra existencia

-¡No…! – contestaron al unisonó

-Yo me paso las noches recogiendo dientes por los tejados, y da igual si las noches son frías o llueve, no he dejado mí puesto allí en Vizcaya –Replicó Mari la del tejado

-Ni… ¡yo! Tampoco – Apuntillo el Angelito de Cataluña

-¡Yo tampoco!-Replicó poniéndose en pie la ardilla de los dientes de Cantabria

-Pues él tampoco puede hacer semejante gesto, que es… eso de irse de…. ¿Cómo ha dicho? –Preguntó el hada de los dientes

-¡De Vacaperez ha dicho! De… vaca Pérez – Respondió Mari de los tejados

-De lo que quiera decir, no puede dejar a los niños así… ¡sin más!

La indignación del hada de los dientes era mancomunal de grande que era, y sus colegas estaban de igual manera, si ratón dejaba su puesto, sentaría un precedente y puede que alguno de ellos se marchase de su puesto cualquier día, sin dar más explicaciones como había hecho él.

Así que decidieron ir a buscarle a la calle Arenal número 8 de Madrid, pues es allí donde vive. Cuando llegaron lo encontraron cabizbajo colocando aquella pila de queso gruyere de la que todo el mundo tanto hablaba.

Como buen anfitrión recibió a sus colegas con un poquito de leche tibia, y mientras la degustaban su amiga Mari de los tejados, le preguntó sin dar rodeos al asunto.

-¡Ratón!… ¿Qué son las Vaca Pérez?

Ratón miró a sus compañeros sacó un trocito de papel escrito y lo leyó en alto

-¡Yo… el ratoncito Pérez! En lo sucesivo simplemente Ratón, me veo obligado a abdicar del puesto otorgado, y al cual he servido con orgullo y dignidad por falta de creencia en los niños

Tras aquellas palabras se armó un gran revuelo, todos aclamaban que eso era una tontería, y que no estaban conformes con aquel abandono, el hada de los dientes puso orden en aquel alboroto, he intentó que cambiase de opinión

-¡Pero qué tontería es esa que nos acabas de leer! No te la tomamos en cuenta, no vale nada, no sirve, no es justa, no es necesaria…no es…. ¡no es! Para nada y por nada

-¡Como que no! yo soy el ratónPérez, el mismísimo ratón Pérez, y soy yo quien deja el puesto… quien lo quiera que se lo quede

-¡Que no… y que no! porque dices esa tontería –Preguntó el hada de los dientes

-Los niños ya no creen en mí, no les hace ilusión cambiar sus dientes por una monedilla de nada, ahora tienen sus huchas llenas de billetes, tienen todo lo que desean, y por tanto ni tan siquiera piensan en mí. Ya son varios los casos en los que me he dado cuenta, en los que les he dejado las monedas, y cuando he vuelto a retirar otro diente de leche, seguían ahí como si no fuesen algo deseado, y no solo eso, una noche hablé personalmente con uno de esos niños, le pregunté porque no ponía su diente bajo la almohada para que yo lo encontrase rápido y no tuviera que buscarlo, y… ¡confirmo lo que tanto imaginaba y no me esperaba!

-¿El qué te confirmó? –Le pregunto Mari de los tejados

-Que no creía que yo existiese, que no era un pokemon ni un digimon, que era tan antiguo que estaba seguro que ya me había extinguido

-¡Qué barbaridad! –Exclamaron todos al mismo tiempo

-Tienes que tener fe en los niños, eso de… que para muestra un botón no vale en este preciso caso, lo niños piensan que se han portado mal y que por eso no les recoges los dientes-Puntualizó el ángel de Cataluña

-Que sepas que entre todos estamos cubriendo el trabajo que tú ya no quieres hacer, y eso nos tiene molidos, bien sabes que es una labor contundente, hasta el mismo Topo lino de Italia está haciendo tu trabajo- Puntualizó la ardilla de los dientes con ese acento tan cántabro que la caracterizaba

-Y… ¿Qué son Vaca Pérez? –volvió a preguntar el hada

-Lo que vienen a ser una vacaciones de toda la vida, porque no me he cogido ni un solo día en toda la vida, así que ya va siendo hora de que me las tome y… ¡punto!

Dijo Ratón moviendo sus bigotes muy deprisa para expresar su enfado, y mientras él bailaba sus bigotes a disgusto, los demás exponían sus quejas sin ton ni son.

La ardilla de los dientes decía que ella no podía ponerse tan siquiera mala allí en las tierras cántabras, el angelito que en Cataluña seguían creyendo en él, Mari de los tejados decía que ella iba mucho más por las azoteas que por los tejados, porque Vizcaya ya no era lo que era.

En aquel alboroto todos exponían sus quejas y sus opiniones pero no se resolvía absolutamente nada, así que el Hada de los dientes que había viajado desde Inglaterra por culpa de aquel asunto, pidió un té, se lo tomó e hizo algo insólito.

-Vamos a declarar las Vaca Pérez universales y para todos… ¿Qué os parece?

Tras aquellas palabras todos callaron, menos Mari de los tejados que ante aquella posibilidad pidió más aclaraciones

-¿Cómo… cuando… por qué?

-Muy fácil… he pensado… que todos necesitaríamos un descanso cualquier día de estos, si nos organizásemos, si lo propusiéramos con antelación, podríamos cogernos vaca Pérez cuando las necesitásemos

Mari de los tejados interesada por aquella proposición quiso que su colega el hada de los dientes se explicase y puntualizase aún más

-Y eso… ¿cómo podría hacerse?

– Podríamos cubrir esa ausencia perfectamente, somos un gremio numeroso, si lo notificamos oficialmente, he hiciéramos un cuadrante, podríamos tomar vaca Pérez sin armar ningún escalabro

Todos incluido el ratoncito Pérez aplaudieron y acogieron aquella proposición como agua caída del cielo. Ratón siguió unos días más de vaca Pérez pero luego se incorporó para que otro compañero pudiera disfrutar de ellas.

Está claro que con la colaboración de nuestros amigos podemos lograr grandes cosas, incluso irnos de vaca Pérez si lo necesitamos.

 

 

Estrella Montenegro

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies